César Bonetto: la vida pintada de “verde”

“Era de mi casa a la escuela, y de la escuela a la cancha”, así empieza el lazo vincular entre Banda Norte y César Agustín Bonetto (10/06/81), quien dejó la práctica formal del fútbol el pasado domingo 3 de julio cuando el Lobo le ganó a Atlético Sampacho 2 a 0 por la última fecha del Torneo Apertura de Primera A.

Un tiempo después, el destacado zaguero central accede a una entrevista con Al Toque Deportes, en la que recorre todo el camino de su extensa trayectoria deportiva, con recuerdos, anécdotas y alegría.

Inicialmente dice que no es de hablar ante los micrófonos pero, con el correr de los minutos, el grabador prácticamente desaparece de la escena y se muestra tal cual es: un tipo tranquilo fuera de la cancha y un referente dentro del campo de juego.

La ligazón de Bonetto y el “verde” tiene un punto en común: el barrio. El ahora ex futbolista es vecino del club y, por tanto, aquello “de mi casa a la escuela, y de la escuela a la cancha”, es una frase que define claramente cómo es que el corazón de Bonetto es verde por donde se lo mire.

“El club había dejado de hacer fútbol un tiempo y no recuerdo bien el año que vuelve a competir. Creo que fue en 1992, yo tenía 9 o 10 años y empecé en las inferiores. Me acuerdo que me fui a probar de delantero (risas) y terminé de central”, rememora sobre su llegada a la entidad. El dato que aporta es certero y correcto: según la web oficial de la Liga Regional de Río Cuarto, el último capitán de Banda Norte fue inscripto el jueves 4 de junio de 1992. “Siempre jugué de central, desde inferiores. Algunas veces lo hice de cinco, pero para cubrir algún chico que no podía jugar”, describe en relación a su ubicación en la cancha.

El arribo a Primera A

El “Bichi” -apodo por el que se lo conoce en el ambiente futbolero- empieza a transitar su historia por la categoría superior. Integra la plantilla de primera y reserva durante 1998, pero su debut formal ocurrirá en 1999, cuando Banda Norte se consagra en el Torneo de Primera B y vuelve a la elite del fútbol regional.

“En el 98’ empecé a entrenar con el plantel de primera y reserva. O sea que jugaba en mi categoría los sábados y el domingo, por ahí, iba al banco de reserva o banco de primera, pero no llegué a jugar. Y en el 99’ empecé a formar parte del plantel de primera y habré estado dos o tres partidos, y justo en la final contra Renato Cesarini en Holmberg me tocó jugar unos minutos”, recuerda.

Sobre aquel conjunto “verde”, describe: “Había referentes y muy buenos jugadores. El “negro” Oyola, Julio Turello, que después lo tuve como DT. En ese momento el técnico era Dionisio Gutiérrez, que si mal no recuerdo había llegado al club en ese mismo año y con un proyecto grande. Creo que fue a uno de los técnicos que más jugo le saqué en esa época”.

Cambio de planes

Bonetto modificaría su contexto a principios de siglo. Por cuestiones extradeportivas, debe alejarse del Parque Sarmiento y trasladará todo su juego al representativo de la casa de estudios. “Estoy en el club hasta 2001 y empiezo a estudiar en la Universidad. Tenía problemas para entrenar porque no me coincidían los horarios, entonces el club hizo un convenio con la Universidad y estuve jugando unos años ahí (hasta 2004)”, comenta el defensor.

Caracteriza a esa etapa de su vida como grata aunque, más tarde, contará que no fue nada sencillo alejarse del “lobo” del Parque Sarmiento. “Fue un cambio grande porque la Universidad recién empezaba a hacer fútbol. Era chico pero lo tomé como una forma de seguir ligado al fútbol, que es lo que me gusta, y me abrieron las puertas sin ningún problema. Hubo grupos bárbaros, súper amateurs, era un grupo de chicos que quería ir a jugar. Y varios estaban en la misma situación que yo: habían jugado en otros clubes pero, por cuestiones de estudio o trabajo, únicamente podían entrenar ahí. Fueron dos o tres años muy lindos, porque se formaron grupos muy lindos y con varios chicos conocidos”, remata.

Habla en “inglés”

En el hipotético caso que Banda Norte sea su segunda casa, pues entonces un tercer domicilio de Bonetto es el Club Atlético Lutgardis Riveros de Alcira Gigena. Esa es la impresión que genera cuando él se dedica a recordar su estadía en el “inglés”, donde participó entre 2005 y 2007.

“El ‘gato’ (Claudio) Valentín me habla para ir a Alcira Gigena y la experiencia en Lutgardis fue excelente. Gente bárbara, sin ningún problema, predispuesta a todo. Yo hablaba con otros compañeros que es medio chocante que vayan chicos de Río Cuarto a sacarle el lugar a los de los pueblos y eso ahí no lo viví: los chicos del club me dejaron un recuerdo bárbaro y me abrieron las puertas de su casa, porque he ido a comer, a dormir… y siempre una atención bárbara y un club bárbaro. Tengo los mejores recuerdos tanto de Universidad como Lutgardis”, dice el ex defensor.

No obstante, de su paso por Riveros recuerda una anécdota no tan gustosa, que es cuando un futbolista defiende una camiseta y, en ese contexto, debe enfrentar al club de sus amores. “Justo da la casualidad en 2005 que, cuando Banda Norte sale campeón, ellos creo que venían punteros e invictos y van a jugar a Gigena. Y nosotros les ganamos. Ese día fue algo raro porque mis sentimientos… y justamente en ese partido, que creo que si ganaban salían campeones o se aseguraban el primer puesto. Y le ganamos con gol de Mauro Lagioia, que también era surgido del club, y se generó un conflicto con los chicos de Banda Norte. Pero después lo hablamos y quedó todo más que bien”.

La vuelta al Lobo – Parte I

El campeonato logrado en 2005 le permite al “verde” clasificarse al Torneo del Interior 2007. Si bien Bonetto continuará ligado a Riveros hasta fines de ese año, los primeros meses es convocado por la entidad del Parque Sarmiento para competir en la quinta categoría del fútbol argentino.

“En 2007 vengo a Banda Norte para jugar el Torneo del Interior, en realidad volvemos varios chicos. Es en el que asciende Atenas. Clasificaron de última porque si nosotros ganábamos en Monte Buey, ellos quedaban afuera y nosotros perdimos en el último minuto. Y creo que Atenas había perdido de local 4 a 1 (en rigor de verdad, 4 a 2), clasifica como mejor segundo y después en los playoffs los pasó por arriba a todos”, menciona el zaguero.

En sintonía con lo expuesto por Bonetto, Banda Norte perdió 2 a 1 con Defensores de Juventud en Justiniano Posse por la última fecha de la Zona 15 y, en esa misma jornada, Atenas cayó de local contra Matienzo de Monte Buey 4 a 2. Si el “lobo” ganaba, hubiera sido el segundo en cuestión, relegando al “albo”.

Luego, la “A” realizaría una campaña memorable en los playoffs: triunfos sucesivos versus Argentino Peñarol de Córdoba, Matienzo de Monte Buey, Unión Santiago de Santiago del Estero, Argentino de Mendoza y Atlético Famaillá, y ascenso al desaparecido Torneo Argentino B.

La vuelta al Lobo – Parte II

“En 2007 me quedó en Riveros y en 2008 retorno a Banda Norte. Estaba Julio Turello de técnico y Sandro Oviedo de preparador físico”, clarifica Bonetto y explica que, en esa temporada, el plantel es genuinamente “verde”. Es decir, con todos valores de la entidad.

“Era un equipo que estaba conformado por la cuarta, categorías 80’, 81’ y 82’ de las inferiores de Banda Norte. Era un equipo en el que nos conocíamos de años. Volver al club fue volver a encontrarse con todos los chicos, se formó un grupo bárbaro y tuvo sus frutos en 2008 y en 2009”, comenta y agrega: “Los dos (títulos) fueron en el Clausura. En 2008 le ganamos a San Basilio acá 1 a 0, que me toca hacer el gol. Y vamos a Coronel Moldes en la última fecha ya siendo campeones. Y después jugamos las tres finales con Coronel Moldes. Perdimos el primer partido allá (NdR: en realidad empataron 1 a 1), después acá íbamos ganando 3 a 0 en el primer tiempo y después en una ráfaga nos empatan, y en esa época se iba a tercer partido. Fuimos a San Basilio y nos ganaron bien. Nosotros no pudimos superar el partido en el que íbamos ganando 3 a 0 y lo fuimos a jugar muy bajoneados, y se notó en la cancha”, recuerda sobre aquel desafortunado desenlace.

Un primer alejamiento de la actividad

Con 30 años recién cumplidos, César Bonetto decide interrumpir su carrera futbolística. La indescriptible experiencia que implica la llegada de un hijo es el argumento neurálgico de tamaña determinación. Después de formar parte del plantel en el Apertura, se despide en el arranque del Clausura justo en un choque singular: nada más y nada menos que un encuentro entre Banda Norte y Lutgardis Riveros.

El “bichi” rememora aquella instancia. “En 2011 había tomado esa decisión porque iba a ser papá. “Cacho” Echeverría estaba como técnico y me pidió que jugara aunque sea el primer campeonato, y yo le había dicho que tenía como prioridad estar con mi familia, compartir tiempo con mi hija. Era una experiencia nueva, era mi primera hija y tenía la necesidad de compartir más tiempo con ellos. Por cuestiones laborales, uno tiene poco tiempo para compartir con la familia y, en ese momento, me pareció que tenía que tomar esa decisión. Aunque siempre dejé la puerta abierta para, en algún momento, volver a jugar porque las ganas estaban y me sentía bien para jugar”, indica.

Sobre el partido de despedida, recuerda. “En la última fecha (del Apertura) creo que fuimos a jugar a Las Acequias (triunfo “verde” 3 a 2). Ese campeonato lo peleamos con Lutgardis Riveros y la idea era que ese sea el último partido. Pero justo coincidió que en la primera fecha del campeonato siguiente, el Clausura, se dio que jugábamos con Lutgardis y la gente de Gigena también quería hacerme un reconocimiento, entonces un poco de común acuerdo decidimos jugar ese partido”, puntualiza. Solo para la anécdota, vale agregar que el “lobo” se impuso 5 a 1 en el juego disputado en el Parque Sarmiento.

Volver al ruedo en un momento complicado

En 2016, Banda Norte experimenta una buena estadía en el campeonato de Primera A. Eso, en gran parte, ocurre en virtud de las campañas realizadas durante 2014 y 2015, donde el “lobo” sufrió más de la cuenta para no perder la categoría.

El retorno de Bonetto se encuadra en esa difícil situación. José Sebastián Echeverría y Javier Picco, los actores determinantes de su vuelta al fútbol. “A fines de 2013, ‘cacho’ me fue a hablar para ver cómo estaba y cómo me sentía. Y después, a principios de 2014, me llama Javier Picco, que en ese momento agarraba la coordinación del club. No me voy a olvidar nunca el día en que nos juntamos en la estación de servicio Esso de Banda Norte. Hablando con él y con ‘cacho’… a mí me faltaba ese empujoncito, que alguien venga y me diga si quería volver a jugar. Por eso a ellos se los voy a agradecer toda la vida, porque fueron los que vinieron a hablar conmigo y despertar esas ganas de seguir jugando”, destaca.

La despedida definitiva

Como se citó anteriormente, César Agustín Bonetto vistió la “verde” por última vez en la decimoquinta fecha del Torneo Apertura de Primera A. Esa tarde, la del domingo 3 de julio de 2016, el central ingresó a los 38 minutos del segundo tiempo en lugar de Damián Alaniz y el “lobo” se impuso 2 a 0 con goles de Diego Britos y Flavio Gastón Pérez.

A la hora de explicar por qué decidió cerrar su ciclo como futbolista, el defensor de 35 años, argumenta: “Son varias cosas. En lo personal, tengo una edad en la que el cansancio se siente, hay cuestiones laborales y cuestiones familiares, y el cuerpo no es el mismo. Lo hablaba con los chicos en el club días atrás, que te das cuenta que hay chicos que están muy bien físicamente, que a uno le cuesta y que no va con las mismas ganas de años atrás. No me siento en plenitud, estaba la posibilidad de seguir pero siempre me caractericé por entrenar bien y sentía que si no lo hacía de esa manera iba a traicionar mi forma de ser. Se había hablado de reducir algunos entrenamientos pero mi forma de ver las cosas y de hacer las cosas no son de esa manera”, sentencia con sinceridad dejando, sin dudas, un ejemplo de cómo manejarse dentro y fuera de la cancha.

No es un adiós, es hasta luego

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Los Lobos del Parque Sarmiento y el fútbol en general extrañarán verlo en la zaga con Falzetti u Ohanián, según la época. Al lado de Alturria o Baigorria, Cornejo o Soneira. Custodiando a Romero o Mayco González. Por detrás de Carlos González y Gandolfo, o Britos y Ávalos. Escuchando los gritos de Guendulain, Turello o Echeverría.

No obstante, el tipo de fuerte carácter en el campo de juego, que se muestra más bien sensible y tranquilo a la hora de un diálogo bien futbolero, avisa que seguirá ligado a la entidad y que, de alguna manera, le gustaría estar vinculado al club que le dio prácticamente todo.

“Más adelante me gustaría formar parte de algo en Banda Norte: algún proyecto en inferiores o si puede ser en primera, no sé si como técnico o ayudante, o colaborando en lo que sea. Me gustaría porque el club me dio mucho y una forma de seguir ligado sería esa”, concluye Bonetto.

La entrevista va llegando a su fin. El zaguero se tomó un largo rato para compartir su vida con Al Toque Deportes. Como si eso fuera poco, se interioriza en el proyecto del que forman parte las personas con las que charló durante más de una hora y deja de regalo una camiseta que vale oro -la del campeonato logrado en 2008-, mientras muestra algunas fotos que guardo en su mente y en el fondo de su corazón. Un corazón que vive en el Parque Sarmiento y que no entiende de colores, pero que tiene claro que fue, es y será “verde” para toda la vida.

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PIEL DE LOBO

Sobre el club. “Banda Norte fue y va a ser siempre mi segunda casa. Me dio muchas cosas, me enseñó mucho como persona y voy a estar toda la vida agradecido a la gente que conocí en el club y cómo me trataron. Una forma de agradecimiento a ellos es haber compartido todos estos años, pero creo que nunca les voy a poder devolver todo lo que me dieron. Es una gran institución, que queda reflejada en el barrio. Es un club ciento por ciento de amigos y de ahí me voy a llevar los mejores recuerdos”.

Directo a la hinchada. “Gracias por estar siempre con nosotros y por no reprocharnos nunca nada. Aún cuando las cosas estaban mal, ellos siempre estaban. Me quedan grandes recuerdos de ellos, de días de lluvia y frío, de estar ahí presentes. Todo lo que uno hace dentro de la cancha, en gran parte lo hace por ellos. El esfuerzo y el sacrificio que uno hace para vestir esa camiseta, se ve reflejado en ellos. Banda Norte es grande, la hinchada de Banda Norte es grande y mi sueño y el del barrio es ver a Banda Norte jugando torneos federales junto a Estudiantes y Atenas. Banda Norte, por su gente y por todos los que la componen, proponiéndoselo, tiene que estar jugando esos torneos”.

(Texto y fotos: altoquedeportes.com.ar)